miércoles, 29 de octubre de 2014

Estallar las emociones , sin estallar uno.

¿Sientes ira, angustia, miedo, cólera, pena? Sí, pero también la necesidad de que estas emociones no afloren para que ninguna de ellas enturbie tu ‘imagen social’ de ganador. La que pretendes para ti y con la que te engalanas ante el resto.
¿Cómo vas a mostrar debilidad tú, que eres ejemplo de fortaleza? ¿Cómo vas a mostrar tristeza tú, que eres ejemplo de alegría? Pero, al final, cuando estás a solas contigo mismo (en los minutos escasos que te lo permites) sientes la angustia de esa incoherencia entre lo que PIENSAS, lo que SIENTES y lo que HACES y DICES. Un vacío que te engulle y que tienes que llenar con lo que sea.

Esas emociones que reprimes te están convirtiendo en esclavo. En esclavo de tu ego. El ego es esa creación tuya a la que has otorgado el poder de un ‘dios’ y que nunca te va a permitir expresar lo mal que te encuentras porque eso te haría ser ‘menos que el otro’. Te habla y tú le escuchas… y le obedeces.
 Vamos a contarte que detrás de la ira, la cólera, la tristeza, el miedo… está el tesoro que buscas. Cuando estallas, liberas. Cuando reconoces, creces. Cuando te permites, eres. Disciplinas como el Budismo y la Meditación Vipassana llevan mucho tiempoenseñando cómo liberar y liberarte. Autoconocerte y autosanarte. Mantener a raya al ego en tan transcendental capítulo.
Si nos acompañas en este viaje, si te embarcas con nosotros, intentaremos acercarte a este puerto: el del OBSERVADOR CONSCIENTE que ve y va más allá de sus emociones.


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