Mostrando entradas con la etiqueta conciencia.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conciencia.. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2014

Lateralidades

Es ya sabido que las diferentes enfermedades tienen origen y relación con una emoción en particular, pero ¿qué relación existe entre estas emociones y el lado del cuerpo adónde parecen los síntomas? descubrilo en esta nota basada en el abordaje de la Medicina cuerpo mente alma:
LATERALIDADES
El lado o hemicuerpo adónde aparecen los síntomas no es al azar. Muy por el contrario, tiene pleno sentido biológico siendo parte, junto con la enfermedad o síntoma específico que se desarrolla, del mecanismo de adaptación o supervivencia ante una emoción específica. El lado o hemicuerpo adonde se manifiestan los síntomas está relacionado con las siguientes emociones y simbologías:
Todo lo expuesto aquí debajo, se aplica a las personas diestras. En los zurdos se invierte la lateralidad. Así mismo, es necesario aclarar que a esta información se la debe relacionar también con la información de la emoción específica de la enfermedad que se está manifestando (por ej.: artrosis de rodilla derecha = "me niego a seguir siendo sometido" -una de las emociones que desencadenan la artrosis- + "por mi padre" -una de las acepciones de lo derecho- )
Para el diestro, su LADO DERECHO es su lado de la identidad, representa al “yo”, por lo cual los síntomas aparecidos aquí estarán en estrecha relación con la identidad misma de la persona y con emociones que la pongan en juego o la cuestionen.
Es también su lado de ataque o resistencia ante la situación que se presenta. Si los síntomas se presentan de este lado, podríamos inferir que la persona se está defendiendo y resistiendo o está en posición de ataque ante lo que le sucede. Es el lado de la respuesta de "lucha"
Es la representación de su lado masculino y de lo relacionado con “el padre”.
También representa lo vivido en términos racionales y principalmente referido a lo laboral.
Su LADO IZQUIERDO, siempre para el diestro, es el que tiene que ver con las relaciones (en particular respecto a los otros miembros del clan familiar). Que se manifieste el síntoma de este lado, nos puede estar indicando que los mismos pueden estar desencadenados por algo en relación con estos vínculos y no con la persona en sí mismo como en el lado derecho.
Este lado también está relacionado con el sentimiento de peligro, con el miedo. Es el lado que se afecta cuando lo que sucede se está viviendo de forma pasiva y con un sentimiento de "no resistencia", casi de entrega y resignación. Es el lado de la respuesta de "huida".
Es también la representación del lado femenino y de lo relacionado con “la madre”.
Para las personas zurdas, es al revés.
En cuanto a la noción de tiempo, también podemos agregar que para diestros y zurdos el pasado y las vivencias de algo que ya pasó está generalmente a la izquierda y a la derecha se trata de la segunda parte del presente, instante siguiente, futuro inmediato, futuro, futuro a largo plazo y proyectos.
----Fuente Facebook Dra Nadia Giraudo.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Para empezar a tomar conciencia de nuestra biologia.

A continuación las partes del cuerpo y el significado metafísico general [o probable] vinculado a cada una de ellas.

Los cabellos: Mi fuerza.
El cuero cabelludo: Mi fe y mi lado divino
La cabeza: Mi individualidad
Los ojos: Mi capacidad de ver
Las orejas ( oídos) Mi capacidad de oír
La nariz: Mi capacidad de oler o sentir a las personas o situaciones.
Los labios: Mi labio superior está relacionado con el lado femenino [1] y el labio inferior con el lado masculino [2].
Los dientes: Mis decisiones, vinculadas al lado femenino arriba, vinculadas al lado masculino, abajo.
El cuello: Mi flexibilidad, mi capacidad para ver varios lados de las situaciones de la vida.
La garganta: La expresión de mi lenguaje verbal y no–verbal, mi creatividad.
Los hombros: Mi capacidad para llevar una carga, responsabilidades.
Los brazos: Mi capacidad para tomar a las personas o las situaciones de la vida. Son la prolongación del corazón. Sirven para ejecutar las ordenes. Están vinculados a lo que hago en mi vida, por ejemplo mi trabajo.
Los codos: Mi flexibilidad en los cambios de direcciones en mi vida.
Los dedos: Los pequeños detalles de lo cotidiano.
El pulgar: vinculado a las inquietudes o a mi intelecto o a mi audición.
El índice: Vinculado a miedos o a mi personalidad (ego) o a mi olfato.
El mayor: Vinculado a la ira o mi sexualidad o a mi visión.
El anular: Vinculado a pena o a mi unión o a mi tacto
El auricular: Vinculado a pretensión o mi familia o al gusto.
El corazón: Mi amor.
La sangre: La alegría que circula en mi vida.
Los pechos: Mi lado materno
Los pulmones: Mi necesidad de espacio, autonomía, Vinculados a mi sentimiento de vivir.
El estómago: Mi capacidad para digerir nuevas ideas.
La espalda: Mi soporte, mi apoyo.
Las articulaciones: Mi flexibilidad, mi capacidad para doblarme a las diferentes situaciones de mi vida.
La piel: Mi vínculo entre mi interior y mi exterior (equilibrio).
Los huesos: La estructura de las leyes y principios del mundo en el cual vivo.
El útero: Mi hogar.
Los intestinos: (sobre todo el grueso, el colón): mi capacidad para soltar, dejar fluir lo que me es inútil y dejar fluir los acontecimientos de mi vida.
Los riñones: La sede del miedo.
El páncreas: La alegría que está en mí.
El hígado: La sede de la crítica.
Las piernas: Mi capacidad para adelantar en la vida, ir hacía el cambio, hacía las nuevas experiencias.
Las rodillas: Mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez.
Los tobillos: Mi flexibilidad en las nuevas direcciones del futuro.
Los pies: Mi dirección (quedarse en el mismo sitio). Mi comprensión de mí – mismo y de la vida (pasado, presente, futuro).
Los dedos de los pies: Los detalles de mi porvenir.

Fuente:  EL GRAN DICCIONARIO DE LAS DOLENCIAS Y ENFERMEDADES, de JACQUES MARTEL

lunes, 10 de noviembre de 2014

Psicogenealogía El riesgo de poner a los hijos el nombre de los padres

El riesgo de poner a los hijos el nombre de los padres

Las familias son como árboles, algunas crecen hasta florecer y otras se mueren.
Las familias son como árboles, algunas crecen hasta florecer y otras se mueren.
  • "Hay un narcisismo cuando se pone el nombre del padre al hijo"
  • Personas con nombres de fallecidos se convierten en "hojas viejas"
  • En las familias se suelen repetir enfermedades y circunstancias emocionales
  • Hay que actuar sobre las raíces de los árboles genealógicos para sanarlos
  • ¿Te llamas como alguno de tus progenitores o como algún familiar? Ten cuidado. Es posible que estés viviendo un destino que no te pertenece, marcado al ponerte ese nombre.
    Así lo asegura el psicoterapeuta, coach y constelador Jorge Llano, quien explica que al llamar a un niño como a un familiar "se le invita a que ocupe el lugar del otro, porque un nombre tiene una historia y es muy posible que ese niño acabe identificándose con el destino de ese nombre".
    De hecho, hay niños que se llaman como uno de los abuelos y que, cuando hablan, parece que "el que está hablando es el viejo usando el cuerpo del niño", destaca Llano. Eso es lo que en psicogenealogía se denomina el 'efecto ventrílocuo' y que se produce cuando una persona habla como si fuera su antepasado.
    "Hay un narcisismo cuando se pone el nombre del padre al hijo, porque ahí el padre quiere clonarse, marcarle un destino a su hijo y empujarlo a que viva cosas que él no ha podido vivir", advierte.
    Si el nombre pertenecía a un familiar fallecido, es posible que "te conviertas en un sarcófago porque llevas un muerto dentro que también se expresa y que hace que el vivo se sienta un poco muerto".
  • VIVIR EN TI | Psicogenealogía

    El riesgo de poner a los hijos el nombre de los padres

    Las familias son como árboles, algunas crecen hasta florecer y otras se mueren.
    Las familias son como árboles, algunas crecen hasta florecer y otras se mueren.
    • "Hay un narcisismo cuando se pone el nombre del padre al hijo"
    • Personas con nombres de fallecidos se convierten en "hojas viejas"
    • En las familias se suelen repetir enfermedades y circunstancias emocionales
    • Hay que actuar sobre las raíces de los árboles genealógicos para sanarlos
    ¿Te llamas como alguno de tus progenitores o como algún familiar? Ten cuidado. Es posible que estés viviendo un destino que no te pertenece, marcado al ponerte ese nombre.
    Así lo asegura el psicoterapeuta, coach y constelador Jorge Llano, quien explica que al llamar a un niño como a un familiar "se le invita a que ocupe el lugar del otro, porque un nombre tiene una historia y es muy posible que ese niño acabe identificándose con el destino de ese nombre".
    De hecho, hay niños que se llaman como uno de los abuelos y que, cuando hablan, parece que "el que está hablando es el viejo usando el cuerpo del niño", destaca Llano. Eso es lo que en psicogenealogía se denomina el 'efecto ventrílocuo' y que se produce cuando una persona habla como si fuera su antepasado.
    "Hay un narcisismo cuando se pone el nombre del padre al hijo, porque ahí el padre quiere clonarse, marcarle un destino a su hijo y empujarlo a que viva cosas que él no ha podido vivir", advierte.
    Si el nombre pertenecía a un familiar fallecido, es posible que "te conviertas en un sarcófago porque llevas un muerto dentro que también se expresa y que hace que el vivo se sienta un poco muerto".

    Tu nombre escrito en una lápida

    Llano pone como ejemplo el caso de María del Carmen, con el mismo nombre de su hermana muerta, quien de niña iba al cementerio y se impresionaba al ver una tumba con su nombre y apellido. Hoy, a los 34 años, no le encuentra sentido a la vida, padece depresión y lleva dos intentos de suicidio. El problema es que tiene a su hermana fallecida 'encriptada' y siente que esa hermana a la que no conoció se expresa a través de ella.
    El psicoterapeuta Jorge Llano.
    El psicoterapeuta Jorge Llano.
    Para personas a la que les sucede lo mismo que a María del Carmen la idea de fallecer incluso se plantea como un descanso. "El amor los lleva a la vida y el muerto, a la muerte, los encripta, de modo que no ocupan un lugar en el sistema, son hojas viejas que no pueden representar lo nuevo", explica este psicoterapeuta, quien detalla que una cura para caso como el de María del Carmen es hacer "un ritual de nacimiento para despedirse de ese muerto".
    La recomendación de Llano es contundente: "Nunca se deben repetir los nombres en la familia". ¿Qué hacer cuando el daño ya está hecho? La solución es que la persona que se llama como algún ascendiente tome conciencia de que tiene "una capacidad para torcer el destino, para volver al alma de la familia y recuperar el sentido profundo de la existencia de la misma", asegura Llano.
    El consejo de este psicoterapeuta, quien dirige en Colombia la escuelaTransformación Humana y que impartió la semana pasada un taller sobre el amor organizado en Barcelona por el Institut Integratiu, es buscar para los hijos nombres que no formen parte del árbol genealógico y que sean afines al legado familiar.
    Como legado Llano entiende aquel don que se le da a determinada progenie para que lo haga florecer generación tras generación. Hay, por ejemplo, familias en los que algún miembro ejerció de curandero, después otro fue enfermero y ahora hay alguno que es médico. El legado de esa familia sería dedicarse a la sanación, pero hay "muchas veces que no se transmite ese legado lo que provoca que el árbol genealógico enferme".

    El inconsciente familiar

    Llano está convencido de que si el psicoanálisis fue la revolución del siglo XX gracias al descubrimiento del inconsciente por parte de Freud, la revolución del siglo XXI será la psicogenealogía al explorar el inconsciente familiar. "Trasladamos el inconsciente de nuestro árbol genealógico por generaciones y esto nos hace proyectar sobre los hijos lo que antes proyectaron en nosotros nuestros padres y a la vez sobre ellos nuestros abuelos, de modo que los arquetipos se adueñan de las personas y hacen de ellas meros juguetes del árbol familiar".
    De ahí, que al igual que sucede en 'Cien años de soledad', la obra cumbre de Gabriel García Márquez por la que desfilan Aurelianos, Josés y Arcadios condenados a sentirse solos, en el árbol familiar se repitan los nombres, las profesiones, las ideas, las circunstancias emocionales y sexuales, e incluso enfermedades, muertes y accidentes.
    "Nuestra familia estaba cuando llegamos y seguirá cuando nos vayamos", explica Llano, para quien cada uno de nosotros tiene a sus espaldas una línea generacional que lo conecta con el primero de los hombres y la primera de las mujeres. "Somos hoy la generación de los vivos pero mañana seremos en la familia la generación de los muertos y serán los hijos, los sobrinos, los nietos los que nos sentirán en sus espaldas y percibirán la incapacidad, la patología, la inconsciencia y la fuerza, el sentido y el orden que hemos ofrecido a nuestra familia".

    Ir a las raíces

    La manera de romper este círculo es ir a las raíces de ese árbol genealógico para conocer cómo es el follaje, de modo que se puedan disolver las cargas familiares con el fin de usar los recursos propios para recuperar el destino. "Desde el mismo momento en el que alguien toma conciencia de la enfermedad de su sistema familiar, inicia un proceso de curación de su genealogía y la liberación de sus dinámicas ocultas, rompiendo y desvelando tabúes y secretos familiares que enfermaban el árbol genealógico", detalla Llano.
    "¿De qué murió la hermana de María del Carmen? Investíguelo todo. Pregunte hasta lo más insignificante, desvele los secretos, abra los cajones. Interrogue a la abuela, visite al tío loco. Todo lo que se calla en una generación lo grita la siguiente", asegura Llano, para quien ésta es la manera de oxigenar un árbol genealógico, garantizar su supervivencia, contribuir a su fortalecimiento, a que eche ramas y a que algún día dé flores que acabarán transformándose en frutos.
  • Fuente Jorge LLAno para Diario El mundo.

lunes, 27 de octubre de 2014

MICOSIS / HONGOS

MICOSIS / HONGOS

MICOSIS

1ª Etapa (Supervivencia)

Infecciones por hongos.
La micosis se alimenta de sustancias muertas.

Conflicto:
Rol del limpiador en la familia, se ha nacido para sepultar toda sustancia muerta de la familia, papel del sepulturero.
Relación con la muerte, con la representación que tiene la persona de la muerte, va a depender de qué aspectos de mi vida, representan muerte o estar muerto.

¿Cuales son las sustancias muertas para ti?
Puedo presentar micosis u hongos, si estoy reparando el árbol familiar de situaciones sucias, podridas o que huelen mal.
Puedo presentar micosis u hongos, si vivo mucho estrés ante situaciones que para mí son sucias, podridas o que huelen mal.

Causa probable:
Creencias estancadas.
Aferramiento al pasado.
Negación de las propias necesidades.
Falta de apoyo a uno mismo.

Nuevo modelo mental:
Vivo dichoso y libre en el momento presente.
Elijo apoyarme de forma alegre y amorosa.
Vivo con mi alma limpia y tranquila.
Sigo mi camino, sin detenerme ante lo que no me parece correcto o limpio.
Conjuntamente a este significado, revisar el significado de la parte del cuerpo en la cual aparece la micosis.

Fuente Akasha - Sección de Notas. 

martes, 21 de octubre de 2014

¿Sabe Usted Cómo La Energía Impacta En Sus Células? Bruce Lipton

Utilizando los sentidos humanos convencionales (e. g., vista, sonido, olfato, gusto, tacto, etc.,) hemos llegado a percibir el mundo en el cual vivimos en términos de la realidad física y no física. Por ejemplo, las manzanas son materia física y las transmisiones de la televisión están en el reino de las ondas de energía. Alrededor del año 1925, los físicos adoptaron una nueva visión de la realidad física que se conoce como mecánica cuántica.
Originalmente la ciencia pensó que los átomos estaban compuestos por pequeñas partículas de materia (electrones, neutrones y protones), sin embargo los físicos modernos encontraron que estas partículas subatómicas eran realmente vórtices inmateriales de energía (parecidos a tornados a nano escala). En verdad, los átomos están hechos de energía y no de materia física. Así que todo lo que pensábamos que era materia física está compuesto en realidad de ondas de energía enfocadas o vibraciones.    
Por tanto todo el Universo está compuesto realmente de energía, y lo que percibimos como materia también es energía. Las ondas de energía colectiva del Universo, a las cuales se refiere como ‘fuerzas invisibles en movimiento’ comprenden el campo (para más información vean el libro de Lynne MacTaggart’s, The Field). 
Aunque la física cuántica reconoce la naturaleza energética del Universo, la biología nunca ha incorporado realmente el rol de las fuerzas invisibles en movimiento en su entendimiento de la vida. La biología todavía percibe el mundo en términos de moléculas físicas Newtonianas, partes de materia que se agrupan como llaves y cerraduras. La bioquímica enfatiza que las funciones de la vida son el resultado del enlace de químicos físicos similares a una imagen de piezas de un rompecabezas que se incorporan entre sí.
image
Tal creencia insiste en que si queremos cambiar la operación de la máquina biológica entonces tenemos que cambiar su química. Este sistema de creencias que enfatiza la ‘química’, lleva a una modalidad de sanación que se enfoca en el uso de medicamentos….medicina alopática. Sin embargo, la medicina convencional ya no es científica debido al hecho de que enfatiza la idea Newtoniana de un mundo mecanicista y no reconoce el papel de las fuerzas invisibles en movimiento que comprende el mundo de la mecánica cuántica.  
Mañana analizaré el entendimiento de la energía por parte de la física y llegaré a la conclusión de por qué es necesario que la biología incorpore un entendimiento de la energética y de los campos de energía. 
PARTE 2
En la física hay un entendimiento de que si dos cosas tienen la misma energía vibratoria, ellas comparten una “resonancia armónica” lo que significa que cuando una vibra hace que la otra vibre. Por ejemplo, cuando un vocalista logra emitir la nota apropiada, una que esté en sintonía con los átomos en una copa de cristal, su voz (vibración) destroza la copa. La energía de la voz se combina con la energía de los átomos de la copa y las dos energías se vuelven tan poderosas unidas que hacen que los átomos de la copa se disgreguen y destruyan el cristal.  
Algunas energías cuando se unen se vuelven constructivas, esto es, las dos energías se suman produciendo una energía vibratoria más poderosa. Sin embargo, las dos ondas de energía pueden interactuar y cancelarse mutuamente, así que cuando se combinan, el poder de las energías combinadas es igual a 0. En los humanos, cuando las energías son constructivas y aportan más poder, realmente experimentamos físicamente las ‘buenas vibras’ de estas energías. Sin embargo, cuando dos energías se cancelan mutuamente, experimentamos energéticamente este estado debilitado como ‘malas vibras’.
Las vibraciones del horno microondas ‘armónicamentne resonantes’ con las moléculas de ciertos alimentos hacen que éstas se muevan con mayor rapidez lo que hace que se caliente la comida. Los audífonos que cancelan el ruido (e. g. los manufacturados por la compañía Bose) generan frecuencias vibratorias que son ‘destructivas’ (fuera de fase) con respecto a las frecuencias del ruido ambiental y esto hace que los sonidos de fondo se cancelen y el ruido desaparezca. Los biólogos están descubriendo ahora que las funciones biológicas y las moléculas se pueden controlar utilizando frecuencias vibratorias armónicas, incluyendo las vibraciones de luz y sonido.  
Es necesario que la biología incorpore un entendimiento de la energética y de los campos de energía, porque las ondas de energía influyen profundamente en la materia. Una gran cita de Albert Einstein formula que: “El campo es la única entidad que gobierna la partícula”. Einstein está diciendo que las fuerzas invisibles (el campo) son responsables de la configuración del mundo material (la partícula). Para entender el carácter del cuerpo de una persona o la salud, uno debe considerar el papel del campo energético invisible como una influencia primaria. El problema reside en que la medicina convencional no ha reconocido realmente siquiera que el campo exista, aunque la ‘influencia de fuerzas invisibles en movimiento’ haya sido demostrada en artículos científicos publicados durante más de cincuenta años.  
El modelo convencional de la medicina basado en la física Newtoniana ha posibilitado milagros tales como los transplantes de corazón y las cirugías reconstructivas. Sin embargo, las ciencias médicas alopáticas convencionales no saben cómo funcionan realmente las células y todavía enfatizan de forma incorrecta el papel de los genes en el control de nuestras vidas y en temas de salud. La biomedicina todavía está impregnada de un universo material mecanicista. La ciencia médica enfoca su atención en el cuerpo físico y el mundo material ignorando completamente el papel de la mecánica cuántica. 
Una vez que la medicina comience a comprender y a reconocer las influencias de los campos de energía como determinantes influyentes, importantes, tendrá entonces un panorama más realista de cómo funciona la vida. Simplemente dicho, la medicina convencional por si sola no es verdaderamente científica ya que no invoca los mecanismos del Universo reconocidos por la física cuántica.
Fuente: Angeles org

lunes, 20 de octubre de 2014

Sobrepeso

"TANTO LA OBESIDAD COMO EL ESTAR MUY DELGADO SE DEBEN A LOS MISMOS TIPOS DE CONFLICTOS, LA DIFERENCIA ES QUE UNO SE HACE GRANDE PARA ATACAR Y EL OTRO ADELGAZA Y ESTA LISTO PARA ESCAPAR NO ENFRENTA HUYE"

En todos estos casos, se ve muy claro como el sobrepeso está cumpliendo una función y una vez más el cuerpo actúa para ayudarnos, para tratar de resolver este conflicto que quizás desde hace muchos años está latente en nuestro interior.

La clave, como siempre es tomar conciencia, encontrar la forma de expresar estas emociones, y añadir otra información a esta estructura para que el cuerpo pueda dejar de expresarse a través del sobrepeso y recuperar así nuestra salud. Sólo una cosita más… hay algunos conflictos bloqueantes que impiden la mejora de este síntoma y uno de los principales es la desvalorización estética que provoca el conflicto de silueta… un conflicto que sabotea muy a menudo los intentos de adelgazamiento y tiene que ver con la imagen que tenemos de nosotros mismos cuando nos miramos al espejo.

Consiste en que muchas personas con sobrepeso se encuentran con una imagen que no les gusta y esto supone un nuevo conflicto en el que se acentúa la desvalorización y la impotencia de no poder adelgazar a pesar de todos los esfuerzos… a veces incluso aparece la sensación de asco o repulsión hacia su propia imagen y estas emociones solicitan una hormona llamada glucagón, que provoca hipoglicemia y que se traduce en más sensación de hambre, creándose así un círculo vicioso que bloquea la curación… así que es muy importante tener una actitud positiva hacia nuestro cuerpo y ser capaces de mirarlo con amor.

El tema del sobrepeso es todavía mucho más complejo, podríamos analizar su relación con el transgeneracional y las lealtades familiares, el proyecto sentido y lo que estaba ocurriendo durante nuestra etapa intrauterina justo cuando se creó el tejido adiposo, descubrir el sentido que tiene acumular grasa de forma localizada en una parte del cuerpo, el significado de la comida como símbolo del alimento emocional, el papel que tiene en la gestión del estrés, la vinculación del sobrepeso con el dinero… así que el objetivo de este artículo es abrir la puerta a una nueva percepción del sobrepeso que permita a quien se lo proponga iniciar un proceso de autoconocimiento más profundo.


Fuente Bioneuro CABO

jueves, 16 de octubre de 2014

El Ébola y el origen del miedo

El Ébola y el origen del miedo


El miedo es una emoción importantísima para nuestra supervivencia, porque nos permite detectar el peligro y tomar la decisión de enfrentar o de huir. Pero hay algo que no está previsto en el diseño original del ser humano y es que nuestra madre no haya sido capaz de satisfacer nuestras necesidades, no haya podido protegernos de los depredados y -en algunos casos- incluso que se haya convertido en nuestra peor depredadora. En esos casos el miedo inunda todo porque –cuando somos niños- nuestra madre es todo el universo. Así crecemos: temerosos y desconfiados ya que nos puede suceder cualquier cosa si estamos distraídos. Si alguien nos amenaza, nos grita, nos acusa o nos castiga, el terror nos paraliza.

Esto que nos sucede en el ámbito individual luego se refleja en el ámbito colectivo. Cuando los organismos de poder nos amenazan o nos hacen creer que hay una amenaza latente (como el cuco o el señor de la bolsa cuando fuimos niños) nuestra reacción es automática. Y cual niños nos enceguecemos a causa del miedo. Haremos lo que sea necesario (o lo que mamá dictamine).

Tal vez recuerden que hace pocos años se instaló en los medios de comunicación una psicosis colectiva por la aparición de la temible Gripe A. El bombardeo mediático fue impresionante. Todos teníamos miedo. Hasta que se vendieron unos cuantos millones de dosis de Tamiflu (un antiviral) para la terrible gripe H1N1 que con un nombre tan futurista, daba más miedo todavía. ¿Qué pasó luego? Nada, una vez que los laboratorios hicieron su negocio, no pasó nada más.

Me recuerda la película “Wag the dog” (1997), cuyo título en español fue “La cortina de humo” con Dustin Hoffmann y Robert De Niro. Se trataba de un grupo de políticos que necesitaban tapar un escándalo sexual de un presidente de EEUU que pretendía ser reelegido -parodiando el affaire Clinton/Lewinsky-. Para lograrlo contratan a un productor de cine que -al mejor estilo “Hollywood”- recreaba escenas de una guerra en Albania (país remoto para la mayoría de los americanos) para difundirlas en la televisión y desviar la atención sobre una guerra tan atroz como inexistente.
Aunque se trata de una película, refleja exactamente lo que nos pasa en realidad.

Y aquí estamos hoy una vez más, sometidos a una campaña de pánico. Es el marketing del miedo, que encaja en lugares primarios muy reales para cada uno de nosotros. Josep Pàmies, un experto español especialista en plantas medicinales, es uno -entre otros- que nos alerta sobre este nuevo montaje al igual que en la película. Su organización ha ofrecido a Guinea posibles soluciones al Ébola que no han sido recibidas. La planta Garcinia kola, ya usada popularmente por los curanderos de la zona, ofrece grandes resultados para esta enfermedad pero la OMS prefiere prohibirla y sintetizarla para poder patentar así la fórmula milagrosa. La Artemisia Annua es también una planta extraordinaria que potencia el sistema inmunitario y elimina la Malaria y el Dengue, enfermedades que realmente matan a cientos de miles de individuos en África.

¿Nos vamos a contagiar de Ébola?. En principio vamos a comprar y consumir las drogas sintetizadas que aparecerán muy pronto en el mercado. Tal vez todo el año 2015 estemos en estado de pánico con este asunto, que además viene importado de un lugar tan inconcebible como Sierra Leona (la mayoría de nosotros no sabría ubicarla en un mapa, salvo buscando en Google). Es un país suficientemente lejano y misterioso para fabricar una enfermedad terrible. ¿Qué podemos hacer?. Darnos cuenta que ya no somos niños y que cuando mamá nos amenazaba con que el señor de la bolsa nos iba a secuestrar, poco y nada podíamos hacer. En cambio ahora sí podemos abrir la puerta y salir al mundo, podemos informarnos, podemos cotejar las informaciones –algunas disparatadas-. En fin, podemos usar el sentido común y luego -por fuera del miedo- tomar las decisiones que queramos.

Fuente :Laura Gutman

miércoles, 15 de octubre de 2014

Escucha tu cuerpo.

 Cuando tu CUERPO se EXPRESA , ! ESCÚCHALO !.

** El cuerpo HABLA en un LENGUAJE PROPIO. Y lo hace con : pinchazos, frío, calor, hormigueo, rampas, tensiones, contracturas, hinchazón, picor, malestar, cansancio, insomnio, confusión, etc.etc y etc. , de mil maneras. Hay que estar atento y cuando algo sentimos corporalmente, atender a que puede estar pasando en nuestra vida que no esta ALINEADO, o sea , que hay discrepancias entre lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos.

** Si no atendemos a estos SIGNOS que nos manda el cuerpo para que arreglemos algún asuntillo que no va bien en nuestra vida. ENTONCES , va a seguir hablándonos , pero más fuerte y puede llegar a GRITARNOS , para que escuchemos .

** El DOLOR es un grito de AMOR.
** El CUERPO se EXPRESA como sabe y sabe muy bien que si te duele , te enteras, y si no te dolerá más y más. Tu pones el límite , es hasta donde quieres que te duela para poner remedio a tu vida.

** El dolor suele ser la expresión corporal de que necesitas UN CAMBIO DE ACTITUD.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Una mirada desde La Lic Laura Gutman

La salud en nuestras manos

    En épocas de gripes y anunciadas pandemias, fomentamos el miedo en vez de la salud. Información parcial, noticias catastróficas y fuera de contexto promueven el temor, mientras se pide a la población que no entre en pánico, en una contradicción insostenible. Es verdad que cualquiera de nosotros puede “contagiarse” y enfermar. Es más: tenemos derecho a enfermar, a tomarnos un respiro y apartarnos de nuestras rutinas cotidianas. Para lograrlo, necesitaremos utilizar los virus para realizarla enfermedad. Incluso podemos afirmar que no hay nada más saludable que enfermar, entendiendo que es la manera de recuperar el equilibrio perdido. Sin embargo, para enfermar, tendremos que recurrir a instancias mucho más potentes que los virus: necesitaremos sentimientos o dolores no reconocidos, hartazgos o conflictos internos sin solución aparente y el deseo de apartarnos y distanciarnos, erigiendo enemigos por doquier. También precisaremos comida de mala calidad o alejada de nuestra naturaleza personal. Quiero decir, comemos lo que luego nos enferma y pensamos lo que luego nos enferma. Esto significa que el equilibrio físico y psíquico está en nuestras manos y depende de nosotros mucho más que de los temibles virus externos. Aunque no lo parezca, ésta es una excelente noticia. Porque podemos hacer algo muy concreto. ¿No queremos enfermar? Pues bien, abandonemos completamente la leche y sus derivados. Completamente significa completamente: yogures, postres, flanes, cremas, helados, manteca, chocolate. En los niños pequeños, esta debería ser la regla. ¿Es muy difícil? ¿Acaso es más fácil tolerar las virulentas gripes que nos tienen aterrados que sostener una dieta momentáneamente rigurosa? Ahora bien, supongamos que prestamos una estricta atención al alimento, aún tendremos que abordar el territorio de los dolores afectivos. Eso es más complejo, pero no imposible. Como mínimo, preguntémonos qué nos aportaría una enfermedad respiratoria en este momento de nuestras vidas. ¿No tenemos ninguna pista? Pidamos ayuda, para ver aquello que enceguecidos por nuestras propias opiniones, no alcanzamos a vislumbrar. En lugar de alimentar el miedo o de aislarnos, sepamos que sólo podemos enfermar de aquello que nos completa. Y que todo síntoma nos aporta información sobre el estado de nuestra conciencia. No hay verdadero peligro si miramos hacia adentro.
Fuente:Laura Gutman