domingo, 21 de diciembre de 2014
TIEMPO DE CELEBRACION
21/12/2014
Leo x aqui y por alla,sobre el solticio y la luna nueva ,los consejos de este ,quecreo que tiene que ver con muchos aspectos de los movimientos lunares y astrologicos que se fueron dando a lo largo de todo este año, que en resumidas cuenta es siempre igual,SOLTAR lo viejo,INTEGRAR lo nuevo, RECIClAR,SANAR y sobre todo HACERNOS RESPONSABLES de que todo esta creado por nosotros....y como es epoca de balance y de cierres, de Renovar y Celebrar .
MI DESEO PARA TODOS USTEDES EN ESTE TIEMPO DE CELEBRACION
Celebren su vida, amen, rian ,lloren, sanen o todo lo contrario pero en conciencia,y lo que digan los demas...esta demas.
Mi unico pedido para este tiempo es Pedirle al Creador que me vea a mi misma como Él me ve: perfecta y completa, a través del poder de la Luz aceptar
nuestro reino con amor y convertirnos en todo lo que estamos destinados a ser. Zoca
jueves, 11 de diciembre de 2014
Lateralidades
Es ya sabido que las diferentes enfermedades tienen origen y relación con una emoción en particular, pero ¿qué relación existe entre estas emociones y el lado del cuerpo adónde parecen los síntomas? descubrilo en esta nota basada en el abordaje de la Medicina cuerpo mente alma:
LATERALIDADES
El lado o hemicuerpo adónde aparecen los síntomas no es al azar. Muy por el contrario, tiene pleno sentido biológico siendo parte, junto con la enfermedad o síntoma específico que se desarrolla, del mecanismo de adaptación o supervivencia ante una emoción específica. El lado o hemicuerpo adonde se manifiestan los síntomas está relacionado con las siguientes emociones y simbologías:
Todo lo expuesto aquí debajo, se aplica a las personas diestras. En los zurdos se invierte la lateralidad. Así mismo, es necesario aclarar que a esta información se la debe relacionar también con la información de la emoción específica de la enfermedad que se está manifestando (por ej.: artrosis de rodilla derecha = "me niego a seguir siendo sometido" -una de las emociones que desencadenan la artrosis- + "por mi padre" -una de las acepciones de lo derecho- )
Para el diestro, su LADO DERECHO es su lado de la identidad, representa al “yo”, por lo cual los síntomas aparecidos aquí estarán en estrecha relación con la identidad misma de la persona y con emociones que la pongan en juego o la cuestionen.
Es también su lado de ataque o resistencia ante la situación que se presenta. Si los síntomas se presentan de este lado, podríamos inferir que la persona se está defendiendo y resistiendo o está en posición de ataque ante lo que le sucede. Es el lado de la respuesta de "lucha"
Es la representación de su lado masculino y de lo relacionado con “el padre”.
También representa lo vivido en términos racionales y principalmente referido a lo laboral.
Su LADO IZQUIERDO, siempre para el diestro, es el que tiene que ver con las relaciones (en particular respecto a los otros miembros del clan familiar). Que se manifieste el síntoma de este lado, nos puede estar indicando que los mismos pueden estar desencadenados por algo en relación con estos vínculos y no con la persona en sí mismo como en el lado derecho.
Este lado también está relacionado con el sentimiento de peligro, con el miedo. Es el lado que se afecta cuando lo que sucede se está viviendo de forma pasiva y con un sentimiento de "no resistencia", casi de entrega y resignación. Es el lado de la respuesta de "huida".
Es también la representación del lado femenino y de lo relacionado con “la madre”.
Para las personas zurdas, es al revés.
En cuanto a la noción de tiempo, también podemos agregar que para diestros y zurdos el pasado y las vivencias de algo que ya pasó está generalmente a la izquierda y a la derecha se trata de la segunda parte del presente, instante siguiente, futuro inmediato, futuro, futuro a largo plazo y proyectos.
----Fuente Facebook Dra Nadia Giraudo.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Bioneuroemoción en Madrid - Consultas Presenciales y SKYPE: VIH - EL MENSAJERO DEL AMOR
Bioneuroemoción en Madrid - Consultas Presenciales y SKYPE: VIH - EL MENSAJERO DEL AMOR: Los virus no tienen vida propia, permanecen latentes, esperando a encontrar
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Para empezar a tomar conciencia de nuestra biologia.
A continuación las partes del cuerpo y el significado metafísico general [o
probable] vinculado a cada una de ellas.
Los cabellos: Mi fuerza.
El cuero cabelludo: Mi fe y mi lado divino
La cabeza: Mi individualidad
Los ojos: Mi capacidad de ver
Las orejas ( oídos) Mi capacidad de oír
La nariz: Mi capacidad de oler o sentir a las
personas o situaciones.
Los labios: Mi labio superior está relacionado
con el lado femenino [1] y el labio inferior con el lado
masculino [2].
Los dientes: Mis decisiones, vinculadas al lado
femenino arriba, vinculadas al lado masculino, abajo.
El cuello: Mi flexibilidad, mi capacidad para
ver varios lados de las situaciones de la vida.
La garganta: La expresión de mi lenguaje verbal
y no–verbal, mi creatividad.
Los hombros: Mi capacidad para llevar una carga,
responsabilidades.
Los brazos: Mi capacidad para tomar a las
personas o las situaciones de la vida. Son la prolongación del corazón. Sirven
para ejecutar las ordenes. Están vinculados a lo que hago en mi vida, por
ejemplo mi trabajo.
Los codos: Mi flexibilidad en los cambios de
direcciones en mi vida.
Los dedos: Los pequeños detalles de lo
cotidiano.
El pulgar: vinculado a las inquietudes o a mi intelecto o a mi audición.
El índice: Vinculado a miedos o a mi personalidad (ego) o a mi olfato.
El mayor: Vinculado a la ira o mi sexualidad o a mi visión.
El anular: Vinculado a pena o a mi unión o a mi tacto
El auricular: Vinculado a pretensión o mi familia o al gusto.
El corazón: Mi amor.
La sangre: La alegría que circula en mi vida.
Los pechos: Mi lado materno
Los pulmones: Mi necesidad de espacio, autonomía,
Vinculados a mi sentimiento de vivir.
El estómago: Mi capacidad para digerir nuevas
ideas.
La espalda: Mi soporte, mi apoyo.
Las articulaciones: Mi flexibilidad, mi capacidad para
doblarme a las diferentes situaciones de mi vida.
La piel: Mi vínculo entre mi interior y mi
exterior (equilibrio).
Los huesos: La estructura de las leyes y
principios del mundo en el cual vivo.
El útero: Mi hogar.
Los intestinos: (sobre todo el grueso, el colón):
mi capacidad para soltar, dejar fluir lo que me es inútil y dejar fluir los
acontecimientos de mi vida.
Los riñones: La sede del miedo.
El páncreas: La alegría que está en mí.
El hígado: La sede de la crítica.
Las piernas: Mi capacidad para adelantar en la
vida, ir hacía el cambio, hacía las nuevas experiencias.
Las rodillas: Mi flexibilidad, mi amor propio, mi
orgullo, mi testarudez.
Los tobillos: Mi flexibilidad en las nuevas
direcciones del futuro.
Los pies: Mi dirección (quedarse en el mismo
sitio). Mi comprensión de mí – mismo y de la vida (pasado, presente, futuro).
Los dedos de los pies: Los detalles de mi porvenir.
Fuente: EL GRAN DICCIONARIO DE LAS DOLENCIAS Y ENFERMEDADES, de
JACQUES MARTEL
viernes, 21 de noviembre de 2014
Para Pensar...
"Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma"
Carl Jung
Carl G. Jung y el árbol genealógico.
Carl G. Jung y el árbol genealógico.
Sobre su propio árbol genealógico, Jung fue descubriendo ciertas resonancias que durante toda su vida enriquecieron su labor y ampliaron sus intuiciones sobre la importancia de los ancestros en la psique humana. La influencia de su abuelo, médico como él, del que heredó su nombre, unido a la leyenda de que también su abuelo fuera hijo natural de Goethe, quizás fue decisivo para reunir en Jung la tenacidad y esmero del científico y la creatividad y amplitud del poeta. Del mismo modo podríamos decir que la influencia de su padre, párroco protestante, propició su interés y búsqueda en una sabiduría oculta detrás de las religiones.
Conjunción de virtudes que seguramente le convirtieran en uno de los más vivaces descubridores del fondo del alma humana.
Cuando trabajaba con el cuadro genealógico comprendí claramente la curiosa vinculación del destino que me une a los antepasados. Tengo la viva impresión de que estoy bajo la influencia de cosas o interrogantes que quedaron sin respuesta para mis padres y abuelos. Muchas veces me pareció que en una familia existía un karma impersonal que se transmitía de padres a hijos. Me lo pareció siempre, como si hubiera de dar respuesta a cuestiones que se plantearon a mis antepasados, sin que ellos pudieran responderlas, o como si debiera terminar o proseguir cosas que el pasado dejo inconclusas.” […]
“Por lo tanto , la causa del desarreglo debe buscarse en tal caso no en el ámbito personal, sino más bien en la situación colectiva. Esta circunstancia la ha tenido muy poco en cuenta la psicoterapia hasta nuestros días. […] Tanto nuestra alma como nuestro cuerpo se componen de elementos que todos estuvieron ya presentes en la serie de antepasados. Lo "Nuevo" en el alma individual es la recombinación variada hasta el infinito de los ancestrales componentes, cuerpo y alma tienen por ello un carácter eminentemente histórico y no hallan en lo nuevo, en lo recién nacido la adecuada morada, es decir, los rasgos ancestrales se encuentran en el propio hogar sólo en parte.” […]
“Cuanto menos comprendamos lo que buscaron nuestros padres y antecesores, tanto menos nos comprendemos a nosotros mismos, y contribuimos con todas nuestras fuerzas a acrecentar la carencia de arraigo e instintos del individuo de tal modo que sigue a "la fuerza de gravedad" sólo como partícula física.” […]
“Y así permanecemos en las tinieblas sin vislumbrar si el mundo de los antepasados participa con bienestar ancestral en nuestra vida, o a la inversa, si se aparta de ella con aversión. Nuestra tranquilidad y satisfacción internas dependen en gran medida de si la familia histórica, personificada por el individuo, concuerda o no con las condiciones efímeras de nuestro presente.” […]
Carl Jung * Recuerdos, sueños, pensamientos. 1961
Sobre su propio árbol genealógico, Jung fue descubriendo ciertas resonancias que durante toda su vida enriquecieron su labor y ampliaron sus intuiciones sobre la importancia de los ancestros en la psique humana. La influencia de su abuelo, médico como él, del que heredó su nombre, unido a la leyenda de que también su abuelo fuera hijo natural de Goethe, quizás fue decisivo para reunir en Jung la tenacidad y esmero del científico y la creatividad y amplitud del poeta. Del mismo modo podríamos decir que la influencia de su padre, párroco protestante, propició su interés y búsqueda en una sabiduría oculta detrás de las religiones.
Conjunción de virtudes que seguramente le convirtieran en uno de los más vivaces descubridores del fondo del alma humana.
Cuando trabajaba con el cuadro genealógico comprendí claramente la curiosa vinculación del destino que me une a los antepasados. Tengo la viva impresión de que estoy bajo la influencia de cosas o interrogantes que quedaron sin respuesta para mis padres y abuelos. Muchas veces me pareció que en una familia existía un karma impersonal que se transmitía de padres a hijos. Me lo pareció siempre, como si hubiera de dar respuesta a cuestiones que se plantearon a mis antepasados, sin que ellos pudieran responderlas, o como si debiera terminar o proseguir cosas que el pasado dejo inconclusas.” […]
“Por lo tanto , la causa del desarreglo debe buscarse en tal caso no en el ámbito personal, sino más bien en la situación colectiva. Esta circunstancia la ha tenido muy poco en cuenta la psicoterapia hasta nuestros días. […] Tanto nuestra alma como nuestro cuerpo se componen de elementos que todos estuvieron ya presentes en la serie de antepasados. Lo "Nuevo" en el alma individual es la recombinación variada hasta el infinito de los ancestrales componentes, cuerpo y alma tienen por ello un carácter eminentemente histórico y no hallan en lo nuevo, en lo recién nacido la adecuada morada, es decir, los rasgos ancestrales se encuentran en el propio hogar sólo en parte.” […]
“Cuanto menos comprendamos lo que buscaron nuestros padres y antecesores, tanto menos nos comprendemos a nosotros mismos, y contribuimos con todas nuestras fuerzas a acrecentar la carencia de arraigo e instintos del individuo de tal modo que sigue a "la fuerza de gravedad" sólo como partícula física.” […]
“Y así permanecemos en las tinieblas sin vislumbrar si el mundo de los antepasados participa con bienestar ancestral en nuestra vida, o a la inversa, si se aparta de ella con aversión. Nuestra tranquilidad y satisfacción internas dependen en gran medida de si la familia histórica, personificada por el individuo, concuerda o no con las condiciones efímeras de nuestro presente.” […]
Carl Jung * Recuerdos, sueños, pensamientos. 1961
Organos internos y emociones: Las suprarenales
ÓRGANOS INTERNOS: Las Glándulas Suprarrenales
Almacenan pena y nos lleva al complejo de víctimas, ¿peleo o me escapo?
Siempre creen que hay algo ahí afuera que se va a apoderar de ellos, y los está
persiguiendo.
Cuando no están dispuestos a soportar amorosamente una experiencia
emocional dolorosa, esa persona reacciona como si el mundo fuera responsable
por su experiencia dolorosa, y se olvida de que cada persona es responsable de
su propia creación, de su vida.
Fuente: Barcelona Alternativa
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