Hay muchas formas de atacar, y muchas de ellas son muy sutiles; como por ejemplo, esperar que el otro cambie. Así nos presentamos como los buenos, personas que sabemos esperar. No nos damos cuenta de que usamos nuestros síntomas como la prueba irrefutable de que tenemos razón y de que el otro es malo, porque no hace lo que esperamos.
Enric Corbera.
Enric Corbera.
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